La agencia es uno los órganos de la administración paralela de la Junta de Andalucía donde la Justicia ha encontrado “quiebra absoluta del principio de igualdad”

06/03/13. Sociedad. El manifiesto de la plataforma ActuAcción, que engloba a gestores y profesionales del mundo del espectáculo y la cultura en Andalucía, es tajante: “No puede ser que una empresa creada para la gestión de programas culturales se gaste el 80 por ciento en personal, quedándose sin presupuestos culturales para gestionar”. La crítica que hoy recoge EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com va dirigida a la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales, que en la provincia de Málaga tiene como emblema el Teatro Canovas.

LA Junta de Andalucía ha creado con docenas de fundaciones, agencias, organismos, institutos y empresas públicas y otros organismos una administración paralela imbricada en las diferentes consejerías del gobierno. La reordenación del sector público emprendida por el presidente Griñán ha contado con un amplio frente de oposición. Los críticos denuncian que es una medida que aseguraría con los derechos de un funcionario a empleados del sector público que no han pasado ni están sujetos a los principios de igualdad, mérito y convocatoria abierta.

EN la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales (AAIICC) se integró el personal laboral proveniente del extinto Instituto Andaluz de las Artes y las Letras. 534 personas, sin contar asesores. Sin embargo, la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJA declaró la nulidad de esta medida porque suponía una “quiebra absoluta al principio de igualdad”. Este proceso judicial es uno de los muchos que tiene abiertos la Junta por esta reforma.

LA AAIC se encuadra en la Consejería de Cultura actualmente en manos de Luciano Alonso. Este 2013 el presupuesto de la Consejería ha disminuido un 18 por ciento. En el caso de la AAIICC, el presupuesto de 2012 incluía una partida de gastos de personal de 17 millones y medio de euros. Hay convocatorias, como la de la promoción del tejido asociativo del flamenco, que se han suspendido “por falta de disponibilidad presupuestaria”, tal y como se reconoce en la disposición del BOE. También se ha suprimido el Circuito Andaluz de Teatro y Danza y el de Abecedario

ANTE esta situación, profesionales del teatro, la danza, el circo, las artes plásticas, la música, la televisión o el cine, han creado la Plataforma de Trabajadores, Artistas, Gestores y Usuarios de la Cultura (ActuAcción), a través de la cual han llevado a cabo varias protestas. Esta es una de sus peticiones: “Es evidente que la Agencia Andaluza de Instituciones Culturales necesita una reestructuración y una adecuación en sus presupuestos de los porcentajes de gastos corrientes y gastos reales de inversión en programas culturales. Existen departamentos que con los recortes se han quedado sin programas que gestionar, sin trabajo que realizar pero cobrando sus nóminas religiosamente. La Agencia Andaluza ha ido engordando su personal en los últimos años de una manera desmedida y desproporcionada, en la que cada vez hay más puestos directivos de alto nivel. No puede ser que una empresa creada para la gestión de programas culturales se gaste el 80 por ciento en personal, quedándose sin presupuestos culturales para gestionar. No puede ser que esta consecuencia de la mala gestión la sufra el sector, que hace infinitos esfuerzos para sobrevivir. No puede ser que exista esta inmoralidad, que además nos hace a nosotros cómplices de unos despidos que sin duda van a llegar y que no serían necesarios si las cosas se hiciesen bien. Sabemos que en la AAIICC hay mucho personal preparado y cualificado. Nos tememos que cuando lleguen los recortes sean éstos los que más sufran y no aquellos que han ido entrando por la puerta de atrás.

ES necesaria una gestión pública de la cultura a cargo de personal cualificado. El nuevo consejero de Cultura ha nombrado a un equipo directivo que venía saliente de la Consejería de Turismo, con escasa (por no decir nula) experiencia en la Gestión Cultural. Mientras que la gestión pública de la cultura se deje en manos de políticos que vienen rebotados de otros puestos, y que la maquinaria de un partido debe colocar en algún lado, mal nos irá a este gremio. Asimismo, es necesaria la participación activa de cada uno de los distintos sectores de la Industria Cultural en la elaboración de las políticas culturales de la Junta”.