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La versión digital de la revista más consultada de la provincia
de Málaga restablecerá en septiembre el compromiso informativo con sus 22.000 suscriptores
30/07/10. Sociedad. Durante este
mes de agosto, y como viene siendo habitual en sus cinco años de vida, los
‘Envío de Noticias’ que ofrece la revista EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com se interrumpen para
retomar, el próximo mes de septiembre, el compromiso informativo con sus más de
22.000 suscriptores. Pero antes, sirva esta información como brevísimo resumen
de lo que ha sido este curso 2009/2010.
PARA EL OBSERVADOR,
como para tantos otros trabajadores, el año comienza en septiembre y acaba en
julio, teniendo agosto como paréntesis vacacional. Echando la vista atrás, resulta
curioso comprobar que en este curso 09/10 una de las primeras informaciones que
se ofrecieron en exclusiva el pasado septiembre fue el adelanto del nombre del que
iba a ser el candidato del PSOE al Ayuntamiento de Málaga, José María Martín
Delgado, quien después fue descartado por sus fallidos negocios aeronáuticos y
pretensiones personales.
EL
sainete del candidato a candidato del PSOE ha dado para tanto, que tras 12
meses de intrigas, desmentidos y filtraciones, finalmente la ejecutiva del partido
ha decidido hacer oficial lo oficioso y esta semana ha ratificado el nombre de
la elegida para enfrentarse a Francisco de la Torre. Será la delegada del Gobierno
de la Junta en
Málaga, María Gámez, quien encabece una lista que tiene el difícil objetivo de
poner fin a 15 años de gobierno del PP en Málaga. No les falta razón a los populares
al exigir a María Gámez su renuncia al puesto que ostenta como representante
del gobierno andaluz y así evitar un uso partidista de las instituciones. Es
cierto, no se puede ser una cosa y la otra al mismo tiempo, chirría, queda feo,
no es juego limpio. Claro que en política, ¿qué espacio queda para el fair play? Muy poco, casi el mismo que
para las listas abiertas y las primarias, y si no, que se lo pregunten a Ignacio
Trillo.
EL
balance de esta temporada en el ámbito municipal no da para muchas alegrías. La
única obra que el gobierno municipal está sacando adelante en estos 12 meses es
ese monumento a la burocracia de la nueva sede de la Gerencia de Urbanismo (GMU),
que ya viene costando más de 35 millones de euros. Una GMU que no ha impedido
que el Centro Ruso siga ampliándose tras 12 años de obras, que vive momentos de
atonía por el parón de la construcción, y que sólo es noticia por las luchas
sindicales por los complementos salariales de sus múltiples directivos.
LA deuda
del Consistorio sigue creciendo hasta alcanzar nuevos récords, el conflicto de
la manzana de los cines Astoria y Victoria sigue sin desatascarse, los Baños
del Carmen continúan su lánguida decadencia, y la clase política local sigue debatiendo
sobre el Guadalmedina, el corredor ferroviario, el saneamiento integral, por no
hablar del Puerto… es la Málaga
del eterno retorno.
POR lo
demás la concejala de Parques y Jardines, Teresa Porras, alcanzó cotas de
lirismo inéditas con su discurso “Yo su mierda no me la voy a comer”, la
concejala de Medio Ambiente, Araceli González, escribió otro libro, la concejala Mariví Romero
sumó amigos en Facebook y una delegada municipal, Teresa López, de El Palo,
concedió subvenciones a la asociación vecinal que presidía ella misma. Y es que
no se dio cuenta, la
pobre. Otro concejal, Manuel Marmolejo, dimitió por dar
contratos a la empresa de su cuñado. De premio, el PP le colocó en la Diputación de Málaga
como cargo de confianza.
EN la
sede de este organismo provincial, el presidente Salvador Pendón sigue sin dar
explicaciones de por qué el aparato refrigerador en el que se gastó cinco
millones de euros no funciona desde que se instaló hace tres años. Por otra
parte, hizo falta la intervención del defensor del Ciudadano para que el
diputado de IU en el Área de Medio Ambiente se decidiese a explicar sus manejos
de las cuentas públicas.
Y
mientras, el paro en Málaga se mantiene en un 30% -un 47% en lo que a jóvenes se
refiere- los embargos y ejecuciones hipotecarias se disparan, la quiebra de
Aifos colapsa el juzgado de lo Mercantil, los intentos de Medel -inepto para
casi todo lo que no guarde relación directa con él mismo- por fusionar Unicaja
con otras cajas de ahorro -dos- quedan en aguas de borrajas, y en fin, todo se
mantiene más o menos igual.
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