
| Pipas y columpios |
09/01/12. Opinión. “Un estado del bienestar al alcance de
la mayoría ha llevado a cambiar la escala de valores. Quizás nos parecemos más
al espectador que llamó y se mostró poco preocupado por los recortes sanitarios
porque a priori todos tenemos expectativas de seguir disfrutando...
OPINIÓN. Pipas y columpios. Por Alicia
Murillo
Secretaria
de Economía y Empleo del PSOE-A de Málaga
09/01/12. Opinión. “Un estado del bienestar al alcance de
la mayoría ha llevado a cambiar la escala de valores. Quizás nos parecemos más
al espectador que llamó y se mostró poco preocupado por los recortes sanitarios
porque a priori todos tenemos expectativas de seguir disfrutando del estado del
bienestar actual que se consiguió con el esfuerzo de superación colectiva de
muchas personas”. En este artículo en colaboración con EL
OBSERVADOR /
www.revistaelobservador.com
Alicia
Murillo pone el foco en el individualismo
resultante del ficticio estado del bienestar de los últimos años y las
consecuencias que esto tiene para el conjunto de la ciudadanía.
Divide y vencerás
TIENES
45 años. Llevas meses con fatiga extrema, dolor persistente, rigidez en los
músculos... No sabes y no saben lo que te pasa, hasta que un día, después de
miles de pruebas y exámenes médicos te diagnostican fibromialgia. Imagino que
se te debe caer el mundo encima, no sabes lo que debes hacer en ese momento, y
a tu dolor físico se une tu dolor emocional y el de los que te rodean y
aprecian. Finalmente optas por acudir a una asociación donde encuentras a
personas con problemas similares a los tuyos, donde hay historias que te ayudan
a normalizar la situación y a construir un nuevo futuro no con menos alicientes
que el que tenías meses atrás. Pero aquí no solo estas tú, hay mucha gente más
que ante las dificultades comunes se han unido. Es una historia de superación
colectiva, de mejora individual sí, pero sobre todo de avance ciudadano y
social.

EMPIEZO con este párrafo, inventado,
pero que seguramente refleja la realidad de muchas familias que algún día
tuvieron o tendrán este ejemplo u otros parecidos. Familias que han padecido
los mismos problemas de salud que otras, los mismos problemas en su barrio que
sus vecinos, los mismos problemas en el colegio, que el resto de compañeros de
clase... Problemas que nos afectan individualmente pero que son comunes a un
colectivo, como lo es ahora la crisis.
Y es que el individualismo ha
avanzado tan brutalmente en nuestra sociedad que hemos olvidado que salir
juntos de los problemas seguramente es más sencillo. Pienso en esto desde que
el otro día en una tertulia de una televisión local tuve la oportunidad de
charlar con una persona que llamó para entrar en directo. Hablábamos de Galicia
y de los cambios que habían hecho en el sistema sanitario, concretamente yo
hacía referencia a que los desempleados residentes en Galicia que llevan más de
12 meses en paro se quedan de forma automática sin tarjeta sanitaria. En
palabras del sindicato CIG "Se les bloquea la tarjeta sin previo aviso y
hasta que no reciben la que les acredita como personas sin recurso, no tienen
acceso a la sanidad pública. Mientras tanto deben pagar la consulta y el
tratamiento farmacológico que les prescriba el médico".
EL hombre que llamó hizo una
intervención en la que criticaba la época en la que gobernó el PSOE de Galicia
en pacto con el BNG, concretamente argumentó que durante esta época había 8
Delegados/as del Gobierno en una comunidad donde solo hay 4 provincias. Ahora
gobierna el PP y hay 4 Delegados/as del Gobierno.
ME parecería lógico que este
argumento se pusiese sobre la mesa
como ejemplo de mejora en la eficiencia de
la gestión pública. Sin embargo, lo que me hizo salir de la tertulia dándole
vueltas esa tarde era el argumentar esto cuando hablábamos de los recortes
sanitarios. Concluí que a un ciudadano podría importarle no demasiado que
vecinos/as suyos tuvieran que pagar por la sanidad si él no tenía que hacerlo y
que debido a su contexto personal su escala de valores era muy distinta a la
del colectivo de desempleados gallegos que se veían afectados por la medida.
EN definitiva, un estado del
bienestar al alcance de la mayoría ha llevado a cambiar la escala de valores.
Quizás nos parecemos más al espectador que llamó y se mostró poco preocupado
por los recortes sanitarios porque a priori todos tenemos expectativas de
seguir disfrutando del estado del bienestar actual que se consiguió con el esfuerzo
de superación colectiva de muchas personas.
HAY un refrán que dice “divide y vencerás”,
lo que me preocupa de cara al avance social de los próximos años es la
superación personal versus a la superación colectiva. Y también me preocupa que
llegue el momento en que prefiramos quedarnos tuertos pero que el de al lado
este ciego.
PUEDE ver aquí anteriores artículos de colaboración de Alicia Murillo:
- 12/12/11 Ya están aquí
- 06/10/11 La herencia
envenenada
- 06/07/11 Que levante la mano
quien no esté “Indigná/o”!!!
- 02/06/11 ¿Los mercados o la
política?
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