OPINIÓN. Ciudad Taró. Por Fernando Ramos Muñoz
Arquitecto. Creador de @sinarquitectura y @malagalab


14/09/17. Opinión. “Ciudades, o ciudadanías más o menos libres, que piensan y sienten por sí mismas pero ya en conjunto, y que acusan el daño como propio aunque ocurra a miles de kilómetros.”. De esta forma el arquitecto Fernando Ramos habla en su columna para  EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com de la empatía global entre las grandes ciudades, fruto de la “banalización de...

...la identidad urbana”. Con ello se refiere a la cosificación y reducción de las grandes urbes a marcas comerciales, un acto que hace a todas iguales en definitiva, y que ha desarrollado también esa empatía con otros sitios por muy lejos que estén, una empatía que se demuestra cuando algún atentado sacude a una de estas masificadas ciudades.

What (free) cities think


CONOCIDOS aforismos anónimos, pero comunes, sobre ciudades cosificadas en la inercia del mercado global que se ven reducidas a marcas comerciales, de donde algunos (siempre los mismos) extraen beneficio económico inmediato, incluso a costa de dilapidar el patrimonio colectivo de la identidad específica.

IDENTIDADES que finalmente se convierten en una pasta ubicua e insípida, que sólo sirve para amasar beneficios privados mientras consume y suplanta ciudadanías, identidades, particularidades, localidades.

AFORISMOS urbanos e identidades comunes e intercambiables que cobran ahora, bajo la oscuridad del terrorismo yihadista, un sentido imprevisto y trágico, no menos cierto por indeseable.

CIUDADES, más o menos libres, que se sienten otras, de acuerdo al goteo de lo que ya es una tragedia pautada y esperable. Ciudades, o ciudadanías más o menos libres, que piensan y sienten por sí mismas pero ya en conjunto, y que acusan el daño como propio aunque ocurra a miles de kilómetros. París, Londres, Barcelona, Berlín o Madrid. Ciudadanías Je Suis frente a ideologías destructivas e inhumanas basadas en el desprecio y cosificación del otro.

QUIÉN nos iba a decir que la banalización de la identidad urbana, la cosificación de la ciudad convertida en un continuum mercantil, iba a poder leerse también ahora como una continuidad de empatía global, una conexión urbana y emocional que responde con inmediatez, desde la relativa libertad conseguida históricamente en comunidad, a cada uno de estos esperables, inútiles y destructivos intentos de imponernos mundos sin pasado ni futuro, patéticamente pequeños y esclavos de sí mismos.

WHAT (free) cities think of themselves, Barcelona is.

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