El Sindicato de Enfermería ya denunció la avería en enero y lamentó que Sanidad no solucionara el problema. La situación, a día de hoy, es la misma

25/03/14. Sociedad. “Los profesionales ya no saben cómo hacer encaje de bolillos y las personas que necesitan tratamiento sufren un tiempo de espera mayor”. Son las palabras de representantes del Sindicato de Enfermería (SATSE) en el Hospital Regional Universitario (el antiguo Carlos Haya). Desde la Unidad de Radioterapia, según aseguran fuentes cercanas a EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com, recomiendan que “por favor” salga a la luz “la situación extrema” que se vive en el centro.

EL Hospital Regional Universitario cuenta con tres aceleradores que se encargan de dar el tratamiento de radioterapia a los enfermos de cáncer. Sin embargo, según confirma la delegación sindical de SATSE en este centro, uno de estos tres aparatos arrastra problemas “desde hace dos años”. “El año pasado ya hubo un compromiso formal por parte de la dirección del hospital para arreglarlo, pero no hicieron nada. Nos hemos montado ya en 2014 y todavía siguen sin hacer nada”.

SATSE ha confirmado a esta revista que los problemas con el artilugio no son solo laborales. “Las personas que necesitan tratamiento tienen este aparato averiado, por lo que mengua el número de pacientes que pueden ser tratados diariamente”. El sindicato arrojó cifras hace meses: un acelerador, al día, trata a 50 personas. El averiado ha disminuido su capacidad en un 60%, por lo que ahora, cada jornada, puede atender a una quincena de personas.

LAS situaciones que arroja esta avería son dramáticas, como explica María José Molina, ciudadana que tiene a un allegado ingresado en el centro. El paciente en cuestión entró en planta el pasado 10 de marzo, cuando le practicaron una traqueotomía. Llevaba esperando su tratamiento de radioterapia desde el mes de diciembre, y el cáncer le fue diagnosticado un mes antes, en noviembre. Han pasado casi cinco meses del diagnóstico y tras el ingreso y la valoración del paciente, el centro hospitalario realizó un nuevo diagnóstico: el tumor está en un estado muy avanzado y solo caben cuidados paliativos. Sin embargo, Molina pudo explicar el pasado domingo que su allegado recibiría radioterapia a partir de ayer mismo, al tiempo que recordaba el caso de otra chica enferma en el mismo centro que también lleva esperando por este tratamiento varios meses.

LA máquina estropeada cuenta con una antigüedad de 13 años. El equipo médico explicó a María José Molina que el acelerador estropeado no es ni reparado ni sustituido, y según la propia Molina, desde la unidad de radioterapia recomendaron que esta situación “extrema” saliese a la luz ante “el caso omiso que realiza la administración ante las peticiones de una máquina por los médicos de este centro”. En la imagen, un acelerador lineal de las mismas características que el estropeado, en el Hospital Regional Universitario (Campus de Teatinos).

 

EL SATSE lamentó que más de dos meses después de que hiciese pública la situación y sus demandas, la situación continúe siendo la misma. El Hospital Regional es competencia del Servicio Andaluz de la Salud (SAS), un organismo de la Junta de Andalucía.

CCOO en el Carlos Haya urgió también el pasado mes de enero a la Junta de Andalucía a que liberase la partida presupuestaria para que el centro hospitalario pudiese sustituir la máquina averiada. Según explicó entonces Juan Antonio Torres, responsable de esta formación sindical en este centro sanitario, el aparato quedó prácticamente inutilizado hace dos años y su reparación es improbable puesto que el mismo está descatalogado. A pesar de la insistencia de equipo médico, enfermeros, pacientes, familiares, ciudadanos y sindicatos, la situación en el Hospital Regional continúa estancada.

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