El teniente de alcalde ataca la inoperancia de las administraciones por los chiringuitos como si él no fuera parte dirigente de esas mismas administraciones

05/04/13. Opinión. El mayor problema de Damián Caneda para hacerse con la alcaldía de Málaga es que es un político acostumbrado a trabajar solo. Caneda, a diferencia de Elías Bendodo o Francisco de la Torre, no hace grupo. Y se ha montado en un carro en marcha al que no duda en dar volantazos siempre que vea beneficiados sus intereses personales. Sus declaraciones sobre los chiringuitos de La Malagueta han vuelto a demostrar que el concejal de Turismo tiene tanta confianza en sí mismo como la que le falta por sus compañeros de bancada. Un artículo de EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com.

DEMASIADO altos, anchos y opacos”. Damián Caneda afirmó el pasado miércoles que los chiringuitos en construcción en La Malagueta “parece que no gustan a nadie”, lo cual es una prueba más de que “no funcionan muy bien las administraciones”.

ESTAS declaraciones son propias de un ciudadano normal, de cualquiera que pasee por la playa de La Malagueta, vea los chiringuitos en construcción y piense qué aberración, cómo se permite esto. Pero las ha pronunciado el concejal de Turismo y Cultura de Málaga, que también es teniente de alcalde, o sea, número dos del equipo de gobierno local. El mismo equipo de gobierno que ha presentado y defendido este proyecto de los chiringuitos, si bien el diseño de estos establecimientos es obra y encargo de la Asociación de Empresarios de Playas de Málaga. Por lo que difícilmente se entiende que Caneda censure -sólo tras la estela de la ola de críticas que están recibiendo estas construcciones- lo que él mismo ha bendecido.

NO sirve el parapeto de “estas no son mis competencias” bajo el que se ha escudado el edil para atacar el proyecto, puesto que las actuaciones en playas sí que son su competencia, y de hecho la semana pasada estaba reclamando actuaciones urbanísticas en las playas de Pedregalejo.

TAMPOCO sirve hablar en tercera persona de que “las administraciones no funcionan muy bien”, cuando uno mismo es parte dirigente y responsable de esas mismas administraciones, en las que ha trabajado durante décadas.

LA clave para analizar los movimientos y declaraciones de Damián Caneda en su regreso a la política es la de su ambición personal. Quiere ocupar el puesto que el Partido Popular le negó en el 95 para dárselo a Celia Villalobos. Ha sido diputado y senador, le han dado medallas y homenajes, pero le falta una espina por sacarse. Su aspiración es ser alcalde. Para ello se ha subido al carro en marcha de los concejales del PP en el Ayuntamiento de Málaga, que desde hace años dirigen el alcalde Francisco de la Torre y el joven presidente del PP provincial Elías Bendodo. La incorporación de Caneda cuenta con el impulso de la sede de Génova, un sostén de apoyo en Madrid. Además de cierta tabla rasa por no hacerse cargo de los errores de gestión heredados de sus compañeros de siglas. El edil de Cultura no se responsabiliza, por ejemplo, por el no-museo de la Gemas, el Astoria o el vacío del cubo del Puerto. Tampoco es capaz de ponerle arreglo a estos problemas, pero le sirven para resaltar meteduras de pata ajenas. En ocasiones como esta de los chiringuitos, Damián Caneda se encarga de hacer el trabajo de la oposición metiendo el dedo en el ojo de quienes puedan entorpecer su camino a la vara de mando.

NO obstante, a mitad de legislatura, resulta evidente que el teniente alcalde no ha sabido integrarse en un equipo con el que no se identifica. De la Torre tiene fieles concejales y directores de área y de distrito (Maldonado, Pineda, López, Pomares…) lo mismo puede decirse de Bendodo (Verde, Andrade, Romero…) pero Caneda no tiene una base en la que apoyarse. Su equipo básico es ajeno al juego de sillas del PP local. Javier Imbroda, Javier Hernández y Susana Martín, a quienes ha nombrado a dedo como directores de área, solo responden ante él. Y él trabaja solo, y para unos intereses claros, los suyos. Y si hay alguna duda repasen (abajo, en las noticias relacionadas) lo que hacía en Madrid por sus empresas cuando era senador.

PUEDE ver otras informaciones relacionadas:
- 02/04/13 Damián Caneda habla de hacer en Pedregalejo las mismas aberraciones que en La Malagueta; menos mal que todo es un brindis al sol
- 01/02/13 Mientras dirigía una empresa de tractores Damián Caneda preguntaba en el Senado sobre las características del parque automovilístico de Málaga, las ayudas de combustible y el impuesto de matriculación
- 31/01/13 El millonario concejal Damián Caneda impulsó desde el Senado un plan renove de maquinaria agrícola que disparó las ventas y los beneficios de su empresa de tractores de Antequera - 19/10/12Desmontando a Damián Caneda. Capítulo 2. El joven contable despiadado que se convirtió en diputado nacional
- 17/10/12 Desmontando a Damián Caneda (I). El concejal más rico de Andalucía quiere ser alcalde de Málaga sin perder el control de sus negocios