OPINIÓN. Foto con pie. IMAGEN
Redacción

09/04/13. Opinión. El expresidente de los empresarios está en la cárcel. El que ha sido gerente del Partido Popular durante dos décadas acumula una fortuna de 20 o 30 millones en Suiza. La amiga íntima del rey tiene trato y gastos de alto cargo del Estado. Hay centenares de políticos locales de todos los colores imputados por casos de corrupción. El presidente del poder judicial ha vivido como un magnate gracias a sus legalistas gastos de representación. La Sociedad General de Autores, podrida hasta la médula. Los Expedientes de Regulación de Empleo en Andalucía han sido el instrumento para un fraude de 60, 70, o ‘quiensabecuántos’ millones. Ni la ministra de Sanidad ni la infanta saben de donde procede la fortuna de sus maridos… Todo se desmorona. ¿Hay posibilidad de cambio? Sí. A peor. EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com les invita a ver una imagen emblemática del futuro estado de la nación.

HAY cinco millones de parados, y subiendo, a golpe de cierre de pequeñas empresas a las que no llega el crédito. Una generación de jóvenes, la mejor preparada de la historia, emigra al extranjero en la mayor fuga de cerebros desde la posguerra. Los desahucios se cuentan por centenares de miles. El hambre vergonzante regresa a las casas de la antigua clase media. Los comedores benéficos no dan abasto. La inversión en investigación se reduce hasta un 80 por ciento. La sanidad pasa de servicio público a negocio privado. La educación se convierte en un lujo. La soberanía nacional la deciden los burócratas de la Unión Europea…   

ESPAÑA está viviendo su mayor crisis social e institucional con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, desaparecido. No hay ruedas de prensa ni comparecencias públicas en lo que llevamos de año. Ahora, cuando más falta hace recuperar la confianza y la credibilidad, Rajoy huye. Es un cagón.



NO hay periodismo posible con un mandatario que se aparece en una pantalla de plasma. Peor aún, no hay liderazgo posible ni capacidad de cambio o transformación con un político tan cobarde, pusilánime y ventajista.

Y donde más se echa en falta la integridad y el coraje es en la masa de representantes del PP que aplauden y vitorean a su jefe, tanto como escudan y defienden sus vergonzosas apariciones virtuales.

ESTO
es un montaje fotográfico, es una metáfora con grandes dosis de realidad, y a este paso, es una premonición. España ha elegido como presidente a una caja boba.