“Somos tan estrechos de mente que no somos capaces de entender que la llegada de gente de otros orígenes a nuestra tierra es una riqueza humana de incalculable valor, Andalucía siempre ha sido tierra de acogida

OPINIÓN. Compromiso con Andalucía. Por José Antonio Jiménez Ramos
C
oportavoz de Iniciativa del Pueblo Andaluz


30/10/23. Opinión. José Antonio Jiménez, docente y coportavoz de Iniciativa del Pueblo Andaluz (IdPA), escribe en su colaboración para EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com sobre la llegada de migrantes a Canarias: “Actúan conforme a sus principios, tienen claro que determinadas personas no tienen derecho a salir de su tierra, por causas de supervivencia, de hambre o de miseria. Y menos aún que se les ocurra...

...venir a territorio nacional. Actúan en la oposición al gobierno como lo harían si estuvieran en el mando del estado, solo hay ver cómo aplauden al gobierno actual de Italia”.

Contra el cinismo como norma, acogimiento y refugio

Tenemos una emergencia nacional, nos invaden una partida de delincuentes que van a acabar con la tranquilidad que nuestro país necesita, el gobierno está permitiendo que nos lleguen por mar, los montemos en un avión y los dejemos en una parada de autobús.


Estas y otras frases de parecido porte se han vertido en estos últimos días para criticar el traslado de 7.000 migrantes, de los 13.000 llegados a Canarias en pateras, a la península. Hasta aquí, jugando a defensor de la libertad de expresión, solo se me ocurre un comentario, digamos suave, lean la Declaración Universal de los Derechos Humanos (art. 13).

Pero lamentablemente hay mucho más que decir, sobre todo porque en todo este asunto sobrevuela un cinismo imposible de soportar. Ese cinismo está en la mayoría de las declaraciones de unos y otros, pero no nos hagamos trampas en el solitario. Los principales responsables de esas declaraciones son las personas que dicen defender a España por encima de cualquiera, me refiero, claro está, a los dirigentes del PP y de VOX.

Estos actúan conforme a sus principios, tienen claro que determinadas personas no tienen derecho a salir de su tierra, por causas de supervivencia, de hambre o de miseria. Y menos aún que se les ocurra venir a territorio nacional. Actúan en la oposición al gobierno como lo harían si estuvieran en el mando del estado, solo hay ver cómo aplauden al gobierno actual de Italia.


Dicho esto, que hay que denunciar permanentemente porque la memoria es muy débil y se nos olvida con demasiada frecuencia, no podemos dejar pasar las actuaciones reprobables de algunos miembros del gobierno en funciones. Reprobamos lo ocurrido en la frontera de Melilla con Marruecos, las devoluciones ilegales a sus países de origen de manera continua. También es insoportable que miles de extranjeros tengan que esperar años para ser atendidos en su petición de residencia, lo que los convierte en ilegales de facto. Todo esto está directamente relacionado con los derechos humanos, el concepto de “toda persona” es taxativo, no hay matices.

El Ministro de Inclusión dice claramente algo que debe ser tenido en cuenta, las competencias sobre las actuaciones que se realizan sobre los emigrantes que llegan a España por el medio que sea, son del Estado y en consecuencia, lo que están haciendo es distribuir por todo el estado a las personas que han llegado recientemente a Canarias, es una cuestión de solidaridad estatal. Cualquier crítica por parte de autoridades autonómicas sobre este comportamiento no tiene ningún sentido, sobre todo porque estas personas están siendo alojadas en espacios que ha puesto el propio estado, ya sean hoteles que se pagan o espacios de las ONG que trabajan con el ministerio o lugares cedidos al estado. Justamente lo mismo que se hizo con los más de 170.000 ucranianos o ucranianas que se acogieron como residentes,  de un día para otro como consecuencia de la guerra de Rusia y Ucrania. Este hecho realmente loable es el espejo en donde hay que mirarse.

Y ese reflejo nos marca el cinismo que se ha convertido en norma, brazos abiertos a “toda persona” que sean deportistas de élite, a refugiados de países “aliados” o a cualquier otra persona que quiera instalarse en el estado para hacer negocios muy lucrativos. Sin embargo ante la llegada de “toda persona” que viene de la miseria y de las guerras lejanas, se actúa de manera diferente; trabas, devoluciones aunque sean legales, incapacidad para encontrar trabajos estables por ser excluidos del empadronamiento municipal que los lleva a trabajar en situación cercana a la esclavitud, como ocurre en nuestra Andalucía con los miles de africanos que son la mano de obra barata de una de las actividades económicas para fructíferas del país. De nuevo los derechos humanos saltan por los aires.

Para rematar la faena, somos tan estrechos de mente que no somos capaces de entender que la llegada de gente de otros orígenes a nuestra tierra es una riqueza humana de incalculable valor, Andalucía siempre ha sido tierra de acogida como lo expresa el Preámbulo del Estatuto de Andalucía de 2007.

Por eso y por necesidad como pueblo debemos seguir practicando ese acogimiento que nos ha caracterizado durante siglos. Andalucía es tierra de acogida y de refugio.

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