“Las estructuras militares, que a pesar de los cambios evidentes en cuestiones superficiales, siguen estando marcadas por estilos autoritarios, que generan ansiedades innecesarias en el conjunto de la tropa y de los mandos de las distintas unidades

OPINIÓN. Compromiso con Andalucía. Por José Antonio Jiménez Ramos
C
oportavoz de Iniciativa del Pueblo Andaluz


22/01/24. Opinión. José Antonio Jiménez, docente y coportavoz de Iniciativa del Pueblo Andaluz (IdPA), escribe en su colaboración para EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com sobre el accidente que ha costado la vida a dos soldados en Cerro Muriano: “Los militares al cargo de unidades de instrucción tienen una idea de ella, como si se tratara de ir por encima de las posibilidades del esfuerzo humano, tratan con ello...

...de enaltecer el espíritu de los recién llegados, para que quede claro, que el ejército es algo que está muy por encima de la media del país, son tratados como personas capaces de soportar cualquier inclemencia climática, tienen que poder con todos los sacrificios que se le pidan, tener precaución es mostrar debilidad ante las tareas que tendrán que realizar cuando estén destinadas a su unidad”.

Morir por España

Morir es una realidad que marca nuestras vidas, es algo impredecible en líneas generales, a menos que por circunstancias personales, se decida dejar de vivir. Todas estamos abocadas a desaparecer en algún momento. Conforme avanza nuestras vidas ya vemos que la posibilidad de la muerte es cada vez más cercana, cada cual se lo toma como lo siente y no es una cuestión que todas la veamos de la misma forma.


Sin embargo es un lugar común considerar que la muerte de una persona joven es una anomalía, es una contradicción vital, morir joven es contra natura. Los padres y las madres se preguntan qué sentido tiene sufrir la muerte de una hija o de un hijo. En ocasiones se produce un trauma personal que cuesta mucho remontar.

Sirva todo esto para poner en contexto un desagradable accidente que ha costado la vida de dos jóvenes, un joven en formación inicial y otro ya formado, que mueren ahogados en un ejercicio final del período de preparación militar en el acuartelamiento de Cerro Muriano. No voy a entrar en las circunstancias particulares del ejercicio, que ya son de sobra conocidas. Es un asunto que está en manos de la justicia militar y está siendo aireado premeditadamente por los despachos de las acusaciones particulares. Ese asunto tendrá su resolución judicial y esperemos que sea una sentencia justa y, sobre todo, ejemplarizante por el bien de las familias afectadas y de futuras actuaciones en el campo de la instrucción militar. En este momento hay demasiada prensa rosa que de una manera u otra no ayudan al fondo del problema.


Quiero abordar este asunto desde el punto de vista de lo poco que ha cambiado determinadas cuestiones en nuestro país. Ahora que parece que estamos en un cambio de época, porque el supuesto consenso constitucional del año 1978 ha saltado por los aires, es necesario abordar cambios de fondo en nuestras instituciones. Y una de ellas son las estructuras militares, que a pesar de los cambios evidentes en cuestiones superficiales, siguen estando marcadas por estilos autoritarios, que generan ansiedades innecesarias en el conjunto de la tropa y de los mandos de las distintas unidades. Este caso es una muestra muy desagradable de lo que expongo. A pesar de que nos movemos en un ámbito democrático aún permanecen comportamientos contrarios a la razón.

Los militares al cargo de unidades de instrucción tienen una idea de ella, como si se tratara de ir por encima de las posibilidades del esfuerzo humano, tratan con ello de enaltecer el espíritu de los recién llegados, para que quede claro, que el ejército es algo que está muy por encima de la media del país, son tratados como personas capaces de soportar cualquier inclemencia climática, tienen que poder con todos los sacrificios que se le pidan, tener precaución es mostrar debilidad ante las tareas que tendrán que realizar cuando estén destinadas a su unidad.

Esto que parece una cuestión menor es de una relevancia tal que está en consonancia con la deriva conservadora que conocemos en la sociedad actual y ello supone un riesgo, que en la mayoría de los casos no produce ninguna consecuencia negativa, todo lo contrario, son unidades de élite que son capaces de soportar las peores condiciones que se puedan presentar. Además se tiene la consideración que es lo mejor que se puede hacer por España, se enaltece el espíritu militar de tal forma que se asimila a la mejor manera de ser un patriota.

En un artículo de Javier Bilbao en la revista Jotdown se hace un estudio sobre lo que ha supuesto morir por la patria a lo largo de todas las guerras conocidas y en ella se dice lo siguiente:

Las arengas a los soldados a menudo han prometido cierto grado de inmortalidad, que se alcanzaría mediante algún tipo de transmutación simbólica… De manera que el individuo vería su fin, pero el colectivo al que pertenece perduraría gracias a su sacrificio. Y la continuidad del colectivo, la patria, haría posible entonces el recuerdo a través de los siglos del sacrificado o héroe nacional en forma de homenajes, monumentos y placas conmemorativas. Es decir, la gloria.

No deja de ser llamativo que en el momento actual aún permanece este tipo de enaltecimiento de la muerte para mayor gloria del país. Tenemos casos muy conocidos, que son acogidos de manera emocionada por la población, los desfiles de las unidades del ejército en las cofradías de Semana Santa, los himnos que ponen en valor la muerte como el mayor de los honores. Parece como si no hubiera pasado el tiempo y España estuviera en un lapso temporal anclado en el pasado.

Aún más, en la página web del Ejército de Tierra, al que pertenece la brigada Guzmán el Bueno que tiene su sede en Cerro Muriano, se puede encontrar este texto que forma parte del himno de Infantería, en referencia a España:

Nuestro anhelo es tu grandeza
que seas noble y fuerte
y por verte temida y honrada
contentos tus hijos irán a la muerte.

En este contexto y con todo lo que está detrás del enaltecimiento patrio, no es difícil entender que aún existan comportamientos que vayan más allá de las posibilidades de las personas.

Son necesarios cambios estructurales en las instituciones del estado que permitan preservar la vida de las personas que decidan buscarse futuro en cualquiera de los organismos que estén al servicio del estado. No debemos mirar al futuro sin cambiar el presente que se parece demasiado al pasado.

Nota: https://www.jotdown.es/2013/11/dulce-y-honorable-es-morir-por-la-patria/

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