El Consistorio de Paco de la Torre ha rechazado presentarse para recibir dinero del Ministerio para la Transición Ecológica que fomenta actuaciones dirigidas a la renaturalización y resiliencia de las ciudades españolas

El proyecto de Ecologistas en Acción para renaturalizar el cauce del Guadalmedina y su recuperación como un hábitat fluvial vivo tendría un coste de 4,5 millones de euros, mientras el
proyecto del Ayuntamiento costaría 220 millones y un plazo de ejecución de 20 años, y consiste en embovedar parte del cauce y trazar puentes-plazas y pasarelas peatonales en el resto

26/11/21. Redacción. La renaturalización del río Guadalmedina es un tema que no interesa en el Ayuntamiento de Málaga, según denuncia Izquierda Unida, que lamenta que el consistorio malagueño no haya optado a la subvención del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que fomenta actuaciones dirigidas a la renaturalización y resiliencia de las ciudades españolas...

...Además han vuelto a defender el proyecto presentado por Ecologistas en Acción (AQUÍ) que pretende renaturalizar el cauce del río y su recuperación como un hábitat fluvial vivo, y que tendría un coste de 4,5 millones de euros, frente al “diseño de proyecto insostenible” del Ayuntamiento, que tendría un coste de 220 millones. Es una información de EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com.


https://youtu.be/8tQ8yx70Jy0

Remedios Ramos, concejala de Izquierda Unida en el Consistorio malagueño, denuncia que “ni el equipo de Gobierno en el Ayuntamiento de Málaga ni la Junta de Andalucía tienen como prioridad la renaturalización del río Guadalmedina”, ya que habría sido “muy fácil pedir una subvención, que no lo han hecho, al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que tiene una dotación presupuestaria para este tipo de actuaciones, ya lo han hecho en otras ciudades como en Madrid con el Manzanares”, y más teniendo en cuenta que “se trata de fondos acumulables, que se pueden sumar a cualquier otra financiación europea o subvención”. Ramos recuerda que desde su grupo propusieron al Consistorio que se solicitaran esos fondos, “pero no está entre sus prioridades, no tienen ningún interés”.

Ramos denuncia que “ni en los presupuestos de la Junta ni en los del Ayuntamiento encontramos partidas para el inicio del proyecto, el Guadalmedina no les importa en absoluto”, algo que “han reconocido en la propia junta rectora de la Gerencia Municipal de Urbanismo, donde nos han dicho que no hay presupuesto porque ya existía una partida anterior que no se ha ejecutado. Si tienes un dinero y no lo gastas, quiere decir que no te importa”.


Proyecto Ayuntamiento vs proyecto Ecologistas en Acción

Según publicó Sur (AQUÍ) en una información de Jesús Hinojosa, “el plan especial para el Guadalmedina redactado por la Gerencia de Urbanismo prevé un parque fluvial en el cauce, que podrá seguir siendo utilizado por los ciudadanos, embovedar un tramo entre los puentes de la Aurora y de Armiñán, trazar 'puentes-plaza' y pasarelas peatonales, y soterrar el tráfico en las márgenes más próximas al Centro, entre otras muchas actuaciones valoradas en total en 220 millones de euros; y para las que se ha estimado un plazo de ejecución de unos 20 años repartidos en cuatro etapas”.

A Ramos el proyecto del Ayuntamiento le parece “una atrocidad, porque tenemos una ocasión única de renaturalizar nuestro río, que no sea una cicatriz, que sea un río con vida como se ha demostrado con la regeneración espontánea que ha tenido”. Desde Izquierda Unidad están en contra de los puentes-plaza porque “suponen un semiembovedamiento, una opción a la que siempre nos hemos opuesto. No queremos que el Guadalmedina, desde el puente de Armiñán hasta la desembocadura, se embovede y llene de hormigón”, además de que Ramos cree que el alcalde no pretende “recuperar espacio ciudadano, sino que lo que quiere es el espacio para en estas puentes-plazas poner más bares”.


Por el otro lado, el proyecto de Ecologistas en Acción (coordinado por Santiago Martín Barajas, autor entre otras actuaciones de la recuperación del río Manzanares a su paso por Madrid) propone la renaturalización del río y su recuperación como un hábitat fluvial vivo. El plan prevé eliminar todo el hormigón y todas las obras que se acometieron en el fondo del cauce con la intervención en la época de Pedro Aparicio, y la eliminación de toda la vegetación exótica e invasiva que se ha asentado en el cauce desde la presa del Limonero hasta la desembocadura. Una vez eliminado el hormigón y la vegetación impropia de la zona, se trazaría un nuevo cauce ecológico con meandros y la plantación de especies propias de las riberas mediterráneas (sauces, álamos, adelfas, higueras...) en los márgenes del cauce, al tiempo que se instalarían postes de nidificación a lo largo del discurrir del río en su tramo final. Las reservas de agua en la presa del Limonero se utilizarían para asegurar un caudal ecológico variable en función de la época del año. Para épocas de extrema sequía el proyecto prevé la posibilidad de utilizar agua de la estación de depuración del Guadalhorce bombeada hasta la zona del Limonero; una actuación que requeriría de un gasto energético no muy grande porque la diferencia de cota entre la depuradora y la presa no es muy importante (45 metros de desnivel en 9 kilómetros de trazado) y su utilización sería puntual.

“Nosotros apoyamos la propuesta de Ecologistas en Acción porque entendemos que es viable, que económicamente supone un bajo coste, y que los beneficios que se generarían para el medio ambiente serían excepcionales”, asegura Ramos, que no entiende como “en contra de la posibilidad de tener un río renaturalizado y vivo, creando un espacio verde, la apuesta del equipo de gobierno y de nuestro alcalde sigue siendo el hormigón, y ocultar ese río bajo las plazas puentes que quiere crear”.


Por si fueran pocos los cambios entre cubrir y esconder el río y darle presencia viva en el centro de la ciudad, no son menores la diferencia en los plazos de ejecución y el coste de las obras. La actuación que se plantea por parte de Ecologistas en Acción se podría ejecutar en meses y en tres años podría presentar un aspecto natural bastante atractivo (la actuación en el Manzanares llevó sólo 6 meses); mientras que la actuación planteada por el Ayuntamiento se calcula en un mínimo de 20 años. En cuanto al coste de ejecución, los 220 millones ampliables del Ayuntamiento a los poco más de 4,5 millones previstos en el proyecto ecologista, si incluimos los 56.000 euros anuales previstos para el mantenimiento y limpieza, habría que sumar 1,2 millones más a gastar en esos 20 años. El coste de la actuación planteada por EeA oscila entre el 2 y 3 % de lo que pretende gastar el Ayuntamiento para una actuación que, aunque se plantee regenerar el Guadalmedina, lo único que persigue es hacer desaparecer el río de la ciudad.

El proyecto ecologista plantea otras muchas consideraciones y actuaciones en plataformas próximas al cauce, en el acceso al río y en otros aspectos. Puede ver el proyecto completo pinchando AQUÍ.

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