Para Ramos es “vergonzoso” que el alcalde De la Torre, junto con el presidente Moreno, hayan ido a Dubai a defender la candidatura de la Expo 2027, ya que están “vendiendo una ciudad verde, y por otro lado meten las máquinas y arrasan el Guadalmedina”

14/02/22. Redacción. EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com. Remedios Ramos, concejala de Izquierda Unida en el Ayuntamiento de Málaga, defenderá una moción ante la Comisión de Sostenibilidad Medioambiental en la que denuncia el “despropósito” cometido por el equipo de Gobierno al “arrasar con máquinaría pesada y sin proyecto hidrológico o medioambiental...

...alguno” la vegetación autóctona que se había generado de manera natural en el cauce del río Guadalmedina.

La moción también persigue la elaboración y ejecución de una estrategia de mantenimiento rigurosa en base a criterios encaminados a la renaturalización. Ramos ha lamentado que “en un río que empezaba a renaturalizarse, en el que había vida, vegetación de ribera y aves anidando, han metido máquinas y han generado un desierto”. Ramos entiende que “esto no es lo que necesita Málaga, queremos un río vivo y verde”.


Ramos ha recordado que no existe proyecto alguno para la renaturalización del río, “ni por parte del equipo de Gobierno municipal, ni por parte de la Junta de Andalucía”. Así, el único proyecto es el que la Gerencia de Urbanismo encargó a una empresa privada y que consiste en “echar más hormigón en nuestra ciudad, tapar el Guadalmedina y ensancharlo para crear puentes plaza. El objetivo parece que es dotarlo de más terrazas para la hostelería. Ese no es el plan que queremos para el río”.

Además Ramos lamenta que tras la actuación en el cauce “aumenta el peligro de inundaciones ante posibles avenidas, porque no hay vegetación que frene el arrastre del suelo ni la velocidad del torrente. Una cosa es una limpieza y otra la barbaridad que ha realizado el equipo de Gobierno del PP”.


https://youtu.be/v8d54UxsAuo

Desde Izquierda Unida apuestan por renaturalizar el río y acabar con el agua maloliente y putrefacta sin taparlo con hormigón, según el proyecto elaborado por Ecologistas en Acción, que supondría una inversión de solamente cuatro millones de euros para renaturalizar el cauce completo, “en lugar de los 200 millones para hormigonarlo que defiende el PP”, enfatiza Ramos.

La concejala denuncia que es “vergonzoso” que el alcalde, junto a sus concejales y al presiente de la Junta, Juanma Moreno, se hayan ido a Dubai para defender la candidatura de Málaga para la Expo 2027, ya que “van a defender una Málaga que no existe”. Y es que Ramos no entiende que el alcalde “esté vendiendo una ciudad verde, y por otra parte las máquinas estén arrasando el Guadalmedina”.

Moción sobre el Guadalmedina

En Izquierda Unida entienden que desde el Ayuntamiento se ha destrozado un entorno “que el tiempo se había encargado de renaturalizar”. Así, la dejadez durante años en el mantenimiento del río “permitió el crecimiento de una exuberante vegetación, sobre todo al norte del puente de la Aurora”. Muchas de esas plantas eran exóticas y alóctonas (vegetación no autóctona)), pero también “crecieron plantas que de forma natural se pueden encontrar en los cauces de los ríos mediterráneos, vegetación de ribera autóctona que es propia del ecosistema de nuestros ríos”.

Esta vegetación, a su vez, propició la llegada de una abundante avifauna, “destacando la presencia de garzas, garcetas, garcillas, fochas, gallinetas de agua y anátidas”, y la proliferación de una gran cantidad de “insectos acuáticos, anfibios, galápagos y cangrejos de río (aunque parte de los galápagos y los cangrejos de ríos eran especies exóticas)”.


Sin embargo, con la actuación del Ayuntamiento de Málaga y la Junta de Andalucía en el cauce del río, en vez de preservar y potenciar el nuevo espacio verde generado, han provocado su destrucción. “Han destrozado y eliminado toda la cubierta vegetal y en especial la vegetación de ribera autóctona, conservando sin embargo vegetación exótica en el cauce del río e incluso bajo los puentes como palmeras (washingtonias) y eucaliptos”, denuncian.

Desde Izquierda Unida recuerdan que la intervención aumenta el peligro de riada, ya que “ante una riada lo más peligroso no es la cantidad de agua que produce la inundación, sino la velocidad que lleve el agua junto a todos los sólidos de arrastre. La cubierta vegetal de los cauces, al fijar el suelo, evita que los sedimentos sean arrastrados por el agua, además de frenar su velocidad”.


https://youtu.be/O2Wic7m-CSQ

Por eso, frente a este tipo de intervenciones destructoras, en Izquierda Unida defienden la alternativa de conservar lo ya conseguido de forma autónoma por parte de la naturaleza, con un mantenimiento que consistiría en: limpieza de basuras de cauce y alrededores; eliminación del arbolado exótico; eliminación paulatina del resto de la vegetación exótica, dejando que sea sustituida por vegetación autóctona de ribera; repoblación de arbolado autóctono de ribera en los márgenes del cauce; eliminación del arbolado que pueda interferir el flujo de agua dentro del cauce, especialmente debajo y en las proximidades de los puentes; desbroce selectivo de la cubierta vegetal cuya parte aérea pueda interferir el flujo de agua; e intervención puntual sobre el terreno para facilitar la creación de un cauce bajo por el que pueda discurrir el agua que libere la presa del Limonero.

Para Izquierda Unida las actuaciones que se están ejecutando son todo lo contrario a la renaturalización del río. “Es un destrozo, con la eliminación de la cubierta vegetal, con un desbroce brutal sin criterio mediante el empleo de maquinaria pesada, que está acabando con la flora autóctona. Una prueba es que el área de Medioambiente está al margen, los que impulsan las actuaciones son las áreas de Servicios Operativos y de Urbanismo”.

El proyecto de Ecologistas en Acción vs el proyecto del Ayuntamiento

Desde la Junta anunciaron el mes pasado que habían empezado las obras del parque fluvial, que tendrá una inversión de 7,6 millones de euros, y que contará con “una red de 27 kilómetros caminos y sendas, con recorridos circulares e intermedios señalizados, áreas de descanso y dos miradores” (AQUÍ). Desde Ecologistas en Acción Málaga (EeA) se mostraron recelosos con el anuncio, ya que “por lo que nosotros sabemos, desde Protección Civil la seguridad hidráulica es el primer criterio que se utiliza con respecto a este río es que no se pueda acceder al cauce, porque es un río cortito, urbano, donde son más probables las avenidas, las ramblas”. Y es que, según los ecologistas, puede pasar que “en un momento dado tienen que abrir la presa, dan aviso pero la gente que está en el cauce no se entera y se la llevan por delante”.


En cuanto al tramo del Ayuntamiento, comprendido entre el puente de Armiñán y la desembocadura, supondría un coste de 250 millones de euros en 20 años (AQUÍ), y el proyecto conllevaría el soterramiento del tráfico en los laterales del río, la construcción de puentes-plaza y la unión de la plaza de Camas y el entorno de la Parroquia de Santo Domingo, aunque nuevamente nadie ha visto el proyecto en sí. Desde EeA Málaga inciden en este hecho. “Realmente no sabemos que quieren hacer en el cauce del río, el Ayuntamiento habla de las plazas-puente, habla de los túneles, pero nunca nombra el cauce, sospechamos que lo quieren es dejar el hormigón que hay, y la parte que no está todavía hormigonada ponérselo, pero no lo sabemos”, aseguran.

Por el otro lado, el proyecto de EeA (coordinado por Santiago Martín Barajas, autor entre otras actuaciones de la recuperación del río Manzanares a su paso por Madrid) propone la renaturalización del río y su recuperación como un hábitat fluvial vivo. El plan prevé eliminar todo el hormigón y todas las obras que se acometieron en el fondo del cauce con la intervención en la época de Pedro Aparicio, y la eliminación de toda la vegetación exótica e invasiva que se ha asentado en el cauce desde la presa del Limonero hasta la desembocadura. Una vez eliminado el hormigón y la vegetación impropia de la zona, se trazaría un nuevo cauce ecológico con meandros y la plantación de especies propias de las riberas mediterráneas (sauces, álamos, adelfas, higueras...) en los márgenes del cauce, al tiempo que se instalarían postes de nidificación a lo largo del discurrir del río en su tramo final. Las reservas de agua en la presa del Limonero se utilizarían para asegurar un caudal ecológico variable en función de la época del año. Para épocas de extrema sequía el proyecto prevé la posibilidad de utilizar agua de la estación de depuración del Guadalhorce bombeada hasta la zona del Limonero; una actuación que requeriría de un gasto energético no muy grande porque la diferencia de cota entre la depuradora y la presa no es muy importante (45 metros de desnivel en 9 kilómetros de trazado) y su utilización sería puntual.

Por si fueran pocos los cambios entre cubrir y esconder el río y darle presencia viva en el centro de la ciudad, no son menores la diferencia en los plazos de ejecución y el coste de las obras. La actuación que se plantea por parte de Ecologistas en Acción se podría ejecutar en meses y en tres años podría presentar un aspecto natural bastante atractivo (la actuación en el Manzanares llevó sólo 6 meses); mientras que la actuación planteada por el Ayuntamiento se calcula en un mínimo de 20 años. En cuanto al coste de ejecución, los 250 millones en esos 20 años ampliables del Ayuntamiento a los poco más de 4,5 millones previstos en el proyecto ecologista, si incluimos los 56.000 euros anuales previstos para el mantenimiento y limpieza, habría que sumar 1,2 millones más a gastar en esos 20 años. El coste de la actuación planteada por EeA oscila entre el 2 y 3 % de lo que pretende gastar el Ayuntamiento para una actuación que, aunque se plantee regenerar el Guadalmedina, lo único que persigue es hacer desaparecer el río de la ciudad.


Los ecologistas presentaron el proyecto al Ayuntamiento, que dijo “que se trata de un proyecto ajeno y que no lo pueden asumir, nosotros se lo regalamos. Hemos hecho este proyecto para que la administración lo haga suyo e introduzca las modificaciones que vea necesarias”. Y es que “este proyecto tiene un coste infinitamente inferior al del Ayuntamiento, y además hay un dinero para la renaturalización de ríos, que hay hasta el 16 de marzo para presentar los proyectos, y que de 4,5 millones que cuesta nuestro proyecto el Gobierno aportaría hasta 4 millones”.

Los ecologistas se refieren a una ayuda que da el Gobierno Central, proveniente de fondos europeos, para la renaturalización de ríos, y que el grupo de Unidas Podemos en el Ayuntamiento de Málaga pidió que se solicitara, recibiendo la negativa tanto del PP como de Ciudadanos.

El proyecto ecologista plantea otras muchas consideraciones y actuaciones en plataformas próximas al cauce, en el acceso al río y en otros aspectos. Puede ver el proyecto completo pinchando AQUÍ.  
 
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