Eduardo López, secretario de organización de COAG: “En general se produce un diferencial de precio entre origen y destino altísimo”. En el mes de junio “el ajo ha sufrido un diferencial del 749%, las patatas un 575%, la zanahoria un 629%, la ciruela un 562%, la lechuga un 511% y la naranja el diferencial más grande, un 887%”

Lopez asegura que las cadenas de supermercados “quieren los productos europeos, porque les da muchas garantías, de calidad, de seguridad, sanitaria, no se fían de romper la estructura productiva agroalimentaria de España y depender solo de fuera, pero juegan con las importaciones para bajar los precios”


12/07/22. 
Sociedad. EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com. La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) elabora todos los meses una tabla con el Índice de Precios en Origen y Destino de los alimentos (IPOD), mediante el cual se puede observar la gran diferencia existente entre el precio al que le compran los alimentos al productor y el precio que finalmente acaban pagando los consumidores...

...por esos mismos alimentos. El pasado mes de junio los precios se multiplicaron de media por 4’24, con el caso extremo de las naranjas que ven multiplicado su precio por casi 10.

EL OBSERVADOR ha hablado con Eduardo López, secretario de organización de COAG, para que explique porque la cesta de la compra se ha encarecido tanto durante los últimos meses. “Se ha producido una subida del IPC, de todos los productos, y lógicamente también de los insumos que los agricultores utilizamos para sacar la producción. Hoy los productos deben ser más caros y son más caros puesto que al que produce, el que confecciona el producto, lo transforma, lo manipula, lo transporta… todo eso ha subido”, explica López, “lo que pasa es que ha habido una subida desmesurada, que no se traslada al agricultor”.


Sobre el IPOD López indica que “en general se produce un diferencial de precio entre origen y destino altísimo, esto es una constante”, y destaca algunos alimentos que han tenido un diferencial desmesurado en el mes de junio, “como el ajo por ejemplo, con un diferencial de 749%, la zanahoria un 629%, las patatas un 575%, la ciruela un 562%, la lechuga un 511% y la naranja con el diferencial más grande, con un 887%”.

Así, López entiende que “esta es la constante que hay en la estructura comercial de los productos agroalimentarios en general. Luego puede haber modificaciones en esta constante en función de la oferta y la demanda, que juega un papel en la subida y bajada de precios”. Para calcular los precios en COAG cuentan con “varios mercados testigos de precios de origen, que se cogen a lo largo del mes. Y en destino lo mismo, tenemos distintos sitios de venta, no solo grandes cadenas, sino también tiendas de barrio, fruterías, lo hacemos a nivel nacional”.

Por ejemplo en el mes de mayo, “hemos tenido unos precios de fruta altísimos, por una parte porque han subido los costes, y por otra porque hemos tenido mal tiempo”. Y es que “durante el mes de marzo y abril tuvimos temporales de calima, y días nublados y lluvia, en el sureste, que hizo que la polinización de las flores se redujera en un porcentaje altísimo, por tanto ha habido menos oferta de producto”.


Concretamente las sandías en mayo, que es el producto que mejor conoce López, “se redujo la producción en más de la mitad, por lo que se disparó el precio. Llegó a costar una sandía 15 euros, pero ese precio no repercutía en el agricultor”. De manera que “pagaban a un agricultor la sandía a 0,87 euros el kilo, mientras el consumidor pagaba 2,23 euros el kilo. Había un margen más escaso por parte de las cadenas. Sin embargo en junio, que aumenta la producción, que también aumentan las importaciones, pues se mantiene el precio, ya que el consumidor paga 2,17 mientras al agricultor le pagan 0,36 euros. A los consumidores solo le bajan 6 céntimos, mientras al agricultor le pagan menos de la mitad que en mayo”.

Por esto a las cadenas de supermercado les interesa que aumente la oferta, ya que compran los productos a menor precio y, sin embargo, eso no se ve reflejado en lo que pagan los consumidores, que siguen comprando los productos casi al mismo precio, por lo que el beneficio para las cadenas es mayor. “Los precios en origen al productor dependen del equilibrio entre oferta y demanda, sin embargo en los lineales varía poco. No se corresponde un aumento de la producción propia en origen con una bajada pronunciada de los precios en destino, el que se beneficia siempre es la gran distribución europea”, asegura López.

Para conseguir esto “juegan con las importaciones, porque les interesa mucho a nivel europeo que haya un crecimiento de las importaciones, es su estrategia para tener más beneficios”, explica. Eso si, “quieren los productos europeos, porque les dan muchas garantías, de calidad, de seguridad, sanitaria, no se fían de romper la estructura productiva agroalimentaria de España y depender solo de fuera, pero juegan con las importaciones para bajar los precios”.


Por eso López entiende que “El IPOD es casi una constante, varían algunos productos, o por épocas, por ejemplo la sandía ha sido escandaloso en el mes de mayo, pero el diferencial ha sido menor, porque tenían que pagar más en origen porque había poco producto. Cuando no hay producto las cadenas ganan menos, cuando hay mucho volumen es cuando más ganan, porque compran barato, y como los precios en destino bajan poco, sacan más margen”.

Este es el motivo por el cual desde COAG se habla de “buscar la estabilidad entre la oferta y la demanda, pero esto tiene que ser con la colaboración de cadenas de supermercados, de cooperativas, de organizaciones agrarias, junto con la administración para buscar también el mayor beneficio para el consumidor”.

COAG Andalucía celebra 45 años de lucha agraria

COAG Andalucía ha celebrado 45 años de lucha agraria, ya que su registro como organización tuvo lugar el 6 de julio de 1977, en Sevilla, bajo las siglas UAGA (Unión de Agricultores y Ganaderos). COAG dice seguir siendo fiel a sus orígenes, “llevando por bandera su independencia de grupos económicos o políticos y la defensa de los intereses y los derechos de los agricultores y ganaderos andaluces como única razón de ser”.



Destaca, asimismo, “la importante implantación que mantiene en todo el territorio, contando con 52 oficinas ubicadas en las zonas rurales de toda Andalucía, así como en los distintos sectores agrícolas y ganaderos de nuestra región”.

“COAG Andalucía ha participado en la consecución de importantes logros para el sector agrario como el impulso al relevo generacional en el campo, la modernización de las explotaciones, una protección digna en materia de Seguridad Social, mejoras fiscales… y un largo etcétera que se encuentra en constante crecimiento ante los grandes retos que el sector se ve obligado a afrontar como consecuencia de la reforma de la política agraria común, los desequilibrios de los mercados y las importaciones, o la crisis de precios en origen, principales caballos de batalla en la actualidad”.