Ayer por la mañana hubo una concentración en la puerta del Ayuntamiento en apoyo de María y su familia convocada por la Asociación Autismo Positivo

18/10/22. 
Redacción. EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com. La presión social y mediática ha hecho que el desahucio de María Martín y sus cuatro hijos, de entre 3 y 6 años, dos de ellos autistas y discapacidad del 65%, de la casa en la que viven en el malagueño barrio de La Luz haya sido suspendido temporalmente, hasta que “la jueza estudie el informe...

...de vulnerabilidad”, según asegura a EL OBSERVADOR la propia María. Sin embargo, esto no es una solución definitiva, algo que sigue demandando la afectada.

Y en este sentido se produjo ayer una concentración en la puerta del Ayuntamiento de Málaga, convocada por la Asociación Autismo Positivo, para seguir dando visibilidad a esta situación. Así, la presidenta del colectivo, Rocío Calderón, entiende que “es un desahogo que mañana (por hoy) no es el desahucio, pero con la incertidumbre de qué va a pasar”.


Además, le preocupa como pueden estar viviendo esta situación los hijos de María. “Esos niños con esta situación de estrés, de no saber que ocurre, eso se traduce en la actitud de ellos también”. Por lo que decidieron convocar la concentración de ayer para apoyar a María, a la que han acudido “la concejala de Izquierda Unida, Remedios Ramos, y algún compañero también del PSOE”, según asegura Calderón.

Por su parte María celebra la suspensión del desahucio, mientras “la jueza estudia el informe de vulnerabilidad”, pero asegura que “no vamos a quedarnos quietos” ya que lo que necesita su familia es una solución permanente.

“La suspensión del desahucio es hasta el 31 de diciembre”, explica Calderón, “lo ha ampliado el Gobierno, pero yo entiendo que en su situación de vulnerabilidad, aparte de tener los hijos con discapacidad y dependencia, son motivos suficientes para que se busque una solución definitiva”.


La presidenta de la asociación cree que “hay dinero para muchas cosas que no son necesarias, y no nos centramos en lo más importante que son las personas, y sobre todo en las personas en situación de vulnerabilidad, las instituciones tienen que estar más por la labor”.

María confirma que piensa seguir luchando, ya que “el Ayuntamiento todavía no ha dado solución a su alquiler social”.

La historia

Para el día de hoy, martes 18 de octubre, estaba previsto el desahucio de María y su familia, finalmente suspendido de momento, de la casa en la que viven por impago del alquiler. María tiene 4 hijos menores de entre 3 a 6 años, dos de ellos autistas con un 65 por ciento de discapacidad, por lo que está desesperada intentando encontrar una solución para no verse en la calle.

Según explica a EL OBSERVADOR, la empresa para la que trabajaba su marido entró en ERTE durante la pandemia, y a él “lo dejaron en él mientras trabajaba. La pandemia fue en marzo, pues a finales de abril empezó a trabajar, pero lo dejaron en el ERTE, y no se dio cuenta porque la empresa le pagaba la parte proporcional”.


En septiembre de 2021 se quedó sin trabajo, y al solicitar el paro le dijeron que debía 1.000 euros del ERTE, por lo que “estuvo 2 o 3 meses sin cobrar el paro, el dinero se lo quedaba directamente el SEPE (Servicio Público de Empleo)”, a pesar de que solicitaron fraccionar el pago, “pero nos dijeron que no se podía”. Por esta razón dice María que no pudieron hacer frente al alquiler.

Ahora su marido ha encontrado un nuevo trabajo, lleva desde el 5 de septiembre de ayudante de electricista, pero no encuentran una vivienda que entre dentro de sus posibilidades. “Si es que los alquileres están a 800 euros los más baratos. Aquí cerca hay uno por 770 euros con una habitación, con cuatro hijos que tenemos. Además te piden varios meses de fianza, o un aval…”, lamenta María. El Ayuntamiento dice que le ha proporcionado a ella otro trabajo “en el sector de la Ayuda a Domicilio” para ue puedan pagar la casa.

María no quiere que le “regalen nada, yo lo que pido es un sitio que pueda pagar, 400 o 500 euros”, ya que “en la calle con cuatro niños tan pequeños no me puedo quedar, y es verdad que hay muchas personas desahuciadas, pero en mi situación, con dos niños discapacitados, no hay ninguna”.

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