También presentarán una demanda de impugnación al convenio entre el Ayuntamiento y la constructora Comarex

comarex24/05/07 MÁLAGA.
 Los propietarios de la finca La Cordobesa Chica han visto cómo las huertas que les expropiaron a finales de la década de los cincuenta para hacer viviendas sociales ubicaron finalmente los depósitos de Repsol hasta que, después de prometer durante lustros un gran parque, los actuales responsables políticos municipales del PP han cambiado el uso de este suelo para poder levantar allí cuatro rascacielos

También presentarán una demanda de impugnación al convenio entre el Ayuntamiento y la constructora Comarex

 24/05/07 MÁLAGA.
 Los propietarios de la finca La Cordobesa Chica han visto cómo las huertas que les expropiaron a finales de la década de los cincuenta para hacer viviendas sociales ubicaron finalmente los depósitos de Repsol hasta que, después de prometer durante lustros un gran parque, los actuales responsables políticos municipales del PP han cambiado el uso de este suelo para poder levantar allí cuatro rascacielos. Después de alegar sin éxito al nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que contempla este megaproyecto urbanístico, los herederos de La Cordobesa Chica han solicitado a la Subdelegación de Gobierno que les devuelva sus antiguos terrenos porque “el bien expropiado no se ha destinado a la causa expropiandi”, según se explica en la solicitud de Derecho de Reversión presentada en el Palacio de la Aduana el pasado lunes 21 de mayo. Paralelamente, el portavoz de los herederos, Tomás Muñoz, ha adelantado a EL OBSERVADOR / www.revistaelobservador.com que están ultimando una demanda de impugnación contra el convenio alcanzado entre el Ayuntamiento y la constructora Comarex en el que se autoriza la edificación de las cuatro polémicas torres. El debate sobre el futuro de este espacio -un gran parque o unos grandes edificios- ha centrado la campaña electoral de PP y PSOE en Málaga.

EL escrito presentado en la Subdelegación de Gobierno en Málaga se engloba dentro de las acciones legales emprendidas por los herederos de los terrenos que piensan llevar sus reivindicaciones “hasta las últimas instancias. Al Tribunal Supremo si hace falta”, según afirma el representante del grupo, Tomás Muñoz. Para ello han recurrido a los servicios legales del despacho de abogados del experto en Urbanismo Juan Ramón Fernández Canivell.

LA solicitud del derecho de reversión está dirigida a  los responsables del Gobierno central y se basa en el cambio de uso que sufrió esa gran parcela cuando fueron expropiada en el año 1958. Como ya publicó esta revista en su número 49, lo que motivó la expropiación fue el proyecto de construcción de viviendas sociales y de un polígono industrial, acordado siendo el gobernador civil de la ciudad Antonio García Rodríguez Acosta y alcalde Francisco García Grana. No obstante, no fue este su destino ya que en 1965 los terrenos pasan a formar parte del Ministerio de Industria que ubicaría en ellos los bidones de la empresa nacional Calvo Sotelo, que más tarde se convertiría en Repsol.

“EL fundamento de la reversión radica en el hecho de que han transcurrido más de diez años desde que la expropiación tuvo lugar sin que el bien expropiado se haya destinado a la causa expropiandi y sin que en todo caso se hayan ejecutado las obras de urbanización”, afirma el escrito basándose en el artículo 40.4 de la Ley del Suelo.

JUNTO a esta iniciativa y tras ser rechazadas las alegaciones que los herederos presentaron al nuevo PGOU de Málaga, en el que el grupo municipal del PP ha cambiado el uso de estos suelos, el abogado Juan Ramón Fernández Canivell está ultimando una demanda que presentará en el Contecioso Administrativo en el plazo de un mes en la que impugnará el convenio urbanístico que alcanzaron de urgencia la constructora Comarex y el Ayuntamiento de Málaga, un acuerdo mediante el cual se multiplica por tres la edificabilidad de la zona para impulsar la construcción de cuatro rascacielos.

 SOBRE el área que antes ocupaban los bidones de Repsol se ha venido prometiendo desde hace dieciséis años un gran parque por los sucesivos alcaldes de Málaga Pedro Aparicio, Celia Villalobos y Francisco de la Torre, aunque ha sido este último quien ha decidido cambiar por cuenta propia lo que estaba destinado a ser el gran pulmón verde de la ciudad por torres de hormigón armado. Una actuación que ha sido aprovechada por su oponente al sillón de la alcaldía, la candidata socialista Marisa Bustinduy, quien ha hecho de este asunto uno de los temas claves del debate electoral, prometiendo crear ese gran parque.

SEGÚN una reciente encuesta del Instituto Opina el 75% de los malagueños encuestados prefiere que en la zona en cuestión se haga un gran parque y no los rascacielos propuestos e impulsados por el alcalde Francisco de la Torre.

PUEDE consultar aquí una noticia anterior sobre los terrenos de Repsol:
- 03/11/06. La mayor operación urbanística de Málaga entierra el gran parque prometido en Repsol

PUEDE
consultar el artículo íntegro sobre los terrenos de Repsol en el número 49 de la revista, en pdf:
- Por 82 millones de euros De la Torre permuta árboles por cemento